Única diferencia.

– Dios mío, a veces admiro tanto a ciertas personas que han logrado ¡tanto! Deben ser personas a las que les diste un gran don

– Dios mío, a veces admiro tanto a ciertas personas que han logrado ¡tanto! Deben ser personas a las que les diste un gran don

– Pues aquí en confianza no te creas que es tan así. Bueno, sin duda sí les he asignado una tarea y eso es parte de un don y ellos obedecieron el llamado. Pero Yo, como El Creador, te puedo confesar la única diferencia entre esas personas que admiras tanto y tú, la diferencia que marcó toda la diferencia en cuanto a la magnitud de sus logros.

– ¿En serio? ¿¿¿Cúal!!!

– Esas personas… empezaron.

– 😳


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