ArizaTip.

Ayer terminaba de dar una consulta y me inspiró para reflexionar aquí, breve pero poderosamente, acerca del compromiso en la pareja. “Compromiso” es casi invocar una palabra sagrada de poder… o una invitación al peligro. Es el ligero y gran peso de la obligación contraída de motu proprio, lo que la hace tan difícil.
Me encanta aprender todo el tiempo y estoy cursando la maestría en Psicoterapia Breve (lo mejor que hay hoy en esta área de tan apasionante conocimiento), específicamente el curso de Terapia de Pareja, y surgió un tema que me conmovió profundamente: el miedo al compromiso no es sinónimo de egoísmo, sino de humanidad. Y me atrevo a decirlo así, con todas sus letras, porque detrás de ese miedo no hay frivolidad, sino heridas. No hay rechazo al amor, sino temor al dolor. Lo que se siente frente al compromiso es un ejemplo per excellentiam que de lo que es un conflicto. Ayer le explicaba a mi paciente que el ser humano no le tiene miedo al futuro desconocido —contrario a lo que cree la mayoría—, sino al pasado, ese que ya conoció y no le gustó y teme que se repita. Redundando en esta afirmación que he explicado desde hace años en mis conferencias, tenemos a William Faulkner, Nobel de Literatura en 1949 cuando dijo hermosamente en su obra El ruido y la furia:
«…porque el pasado no está muerto. El pasado ni siquiera ha pasado».
Comprometerse no es firmar un contrato emocional inamovible; es entregar la parte más vulnerable de uno mismo. Por eso es tan difícil. Por eso cuesta tanto elegir. Lo he visto en mí y lo he escuchado en consulta: amamos, pero también dudamos. Anhelamos una entrega total, pero nos paraliza la posibilidad de perderla. Nos volvemos animales cautelosos, oliendo el aire antes de acercarnos, intuyendo si la otra persona es hogar… o trampa.
Y cuando uno ya ha amado desde lo más hondo y ha caído desde lo más alto, es lógico que no quiera lanzarse al vacío otra vez sin paracaídas. ¿Qué si esta vez no hay red? ¿Qué si esta vez tampoco me salvan?
Encontré un video IM-PRE-SIO-NAN-TE, una canción que ¡revela tanto este conflicto! Pocas veces había visto algo así. Un artista poco conocido en nuestro continente. Te lo comparto y te dejo mis reflexiones debajo de él. Velo superconcentrada, superconcentrado. No te distraigas. Velo a solas de preferencia. Aquí está:
Suscríbete para obtener acceso
Lee más contenido de este tipo suscribiéndote hoy mismo.
Descubre más desde Alejandro Ariza Z. | Blog
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.