Bien pude haber llamado a este artículo: «Cuentas claras, corazón nublado». Y te diré por qué.

Creo profundamente en Dios.
Y creo en Dios no como una idea lejana, ni como un consuelo para los tiempos difíciles, sino como una Presencia constante, viva, amorosa, que me ha sostenido incontables veces. Vivo parado en esa evidencia. Sé, por experiencia, que Su providencia nunca falla. Sin embargo, —y este «sin embargo» noto cómo me pesa escribirlo—, admito algo que me cuesta reconocer: a pesar de mi fe, a pesar de una experiencia vivida de ser sostenido por la mano de Dios con el rigor de la evidencia, a veces…
Suscríbete para obtener acceso
Lee más contenido de este tipo suscribiéndote hoy mismo.
Próxima conferencia en vivo, presencial, en la CDMX
QUEDAN SOLO 5 DÍAS DE DESCUENTO
¡Toda la información haciendo clic en la imagen!:
Descubre más desde Alejandro Ariza Z. | Blog
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
