La importancia de usar lo que ya tienes antes de comprar

Inteligencia para el dinero: Hablemos de una atípica pero poderosa estrategia para ahorrar dinero. Existen muchas maneras de ahorrar, pero existe una de la que poco se habla y, cuando la comprendes, es significativa.

Estimado lector:

Hace mucho tiempo que quería compartirte esta reflexión, propia de la categoría «Inteligencia para el dinero». Es breve, pero sé que puede ayudarte a ver algo que afecta tus finanzas, aunque parezca que no. Quizá ya lo sepas…, lo que sería más dramático aún.

Empecemos…

Si te dijera que tomes un billete de 100 pesos y lo tires a la basura, así tal cual, ¿te atreverías? Saca el billete de tu cartera, dirígete al bote de la basura, y tíralo ahí. De inmediato olvídate y regresa a lo que estabas haciendo.

¿Lo harías?

Yo creo que no.

Yo creo que me dirías: «¡No, ni que estuviera loco para tirar mi dinero a la basura!». Quizá me tildarías de loco y no lo harías.

Pero, ¿qué tal si a ese proceso le pusiéramos un paso intermedio? Sencillamente le adicionamos «tiempo+inconsciencia». Imagínate simplemente comprar un producto de 100 pesos. Lo guardas en tu alacena. Dejas pasar mucho tiempo, ya sea porque no te decidiste a consumirlo nunca o porque se te haya olvidado ahí, y fuera por tanto tiempo olvidado, que incluso su fecha de caducidad ya quedó atrás y así, simplemente, terminas tirándolo a la basura.

Pues ahí estás, tirando tus 100 pesos a la basura.

Tal cual.

Como ves, sí lo puedes hacer. De hecho, lo has hecho. Estoy seguro que has tirado muchas cosas así a la basura. Cosas que te costaron dinero.


Alejandro Ariza | Blog, es una publicación apoyada por lectores. Para recibir nuevos artículos que puedas leer en su totalidad cada semana y apoyar mi trabajo reconociéndolo, considera convertirte en suscriptor VIP de pago:


Hay algo peor. Supongamos una circunstancia donde incluso no hay necesidad de que ese producto revasara por mucho su tiempo de caducidad. Podría ser el caso de que ese producto, por ponerte un ejemplo, una lata de duraznos en almíbar, esté en tiempo para consumirse, en perfecto estado, lo tienes ahí guardado en tu alacena, y ¡compras otro igual!

Compras otro, ya sea porque se te olvidó que tenías uno en tu alacena, estaba tan atrás y abajo que no lo viste, o simplemente porque estando en el supermercado se te antojó comprar otro.

Ahí está. Otro ejemplo donde gastas otros 100 pesos más que y no tenías necesidad de gastarlos.

De esto te tenía que alertar:

No usar o no terminarte en su totalidad un producto y así comprar otro sin necesidad, es gastar erróneamente, casi tirar el dinero.

Sé que te puede parecer exagerado.

No lo es.

Hace muchos, muchos años, recuerdo haber escuchado una charla de una afamada conferenciante, Dani Johnson, llamada: «War on debt», («Combatiendo la deuda). Desde ese entonces, recuerdo cuando puso de ejemplo que, cuando ella estuvo en una crisis económica tremenda, si a sus hijos se les antojaba una «botanita» y hasta lloraban en el supermercado por querer llevársela, ella les decía: «No vamos a comprar nada porque botanas hay en la casa y no te las has acabado. Cuando te comas todas las que hay allá, entonces venimos y compramos esta».

Esta actitud parece exagerada. Te repito, no lo es. Cuando ya lo haces un hábito, y multiplicas este comportamiento por años, ¡ahorras una significativa cantidad de dinero!

Por eso esta es una atípica y poderosa estrategia para ahorrar dinero: No compres productos que todavía tienes en casa y puedes consumir.

Me inspiré para escribirte esto porque apenas ayer estaba revisando en los muebles de mi baño, unos pañuelos faciales de determinada marca que, cuando los compré, en ese entonces se me hicieron maravillosos. Compré varios. Para tener de reserva. Pasó el tiempo y conocí otros mejores, mucho mejores. Los iba a comprar, naturalmente. ¡Pero me contuve! Me dije: «No. Si todavía me quedan dos cajas en el baño, no necesito estos, aunque sean mejores. Por inteligencia para el dinero, ¡primero me los tengo que acabar!».

Y luego de empezar a usar una de las dos cajas que que quedan, y sin comprar los otros que vi, me vine a escribirte esto. Porque llevo con este hábito ya varios años. Se ahorra uno mucho dinero de esta manera. Es, incluso, a mi parecer, cuestión de prudencia, recato. Creo, un deber.

¿Podría comprar hasta la tienda que vende esos pañuelos? Quizá sí. Pero incluso así, no se justifica gastar si todavía tengo esas dos cajas ahí guardadas. Si me comportara como hace muchos años en donde no tenía inteligencia para el dinero, seguramente me hubiera comprado esos otros pañuelos mucho mejores, y así, seguramente hubieran pasado años y esas dos cajas que tenía guardadas acabarían terminando en la basura porque hasta amarillas podrían llegar a estar o con algún hongo de tanto tiempo arrumbadas.

Hubiera tirado el dinero de mi cartera al bote de la basura. Solo dejando pasar tiempo.

Espero que esta reflexión te ayude a mejorar tu economía y la siembres en la conciencia de toda tu familia. Te ayudo en ello: usa los botones al final de este artículo con los que fácilmente puedes compartirlo en tus redes sociales o enviarlo por correo.

No debe tirarse el dinero tampoco de la manera en que te revelé hoy, aunque se tenga dinero de sobra. Porque si se tiene dinero de sobra, ese es para invertirse, no para la basura.

Nos vemos en una futura entrega más de inteligencia para el dinero.

¡Emoción por existir!

Alejandro Ariza Zárate

Alejandro Ariza | Blog, es una publicación apoyada por lectores. Para recibir nuevos artículos que puedas leer en su totalidad cada semana y apoyar mi trabajo reconociéndolo, considera convertirte en suscriptor VIP de pago:


Curso en línea y libro «Inteligencia para el dinero»

Puedes beneficiarte enormemente aprendiendo del webinar «Inteligencia para el dinero» y tener acceso al libro haciendo clic aquí:


Descubre más desde Alejandro Ariza Z. | Blog

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Escribe un comentario