Cuando acallas tu cuerpo, escuchas a tu alma

¿Será que cuando menos comida ingerimos, más conexión podemos lograr con linderos espirituales? ¿Será que cuando menos nos distraemos con las demandas de nuestro cuerpo en general (no solamente comida), abrimos canales de percepción para otros niveles de nuestra identidad, corremos más fácilmente el velo para ver y comprender algo de «el más allá»?

Hace tiempo, preparando uno de mis artículos, tuve la fortuna de que llegara a mí y escuchar una singular disertación por parte de un pastor que parece haber canalizado a momentos a Jesucristo. Así lo afirmaba él.

Por supuesto, a primeras de cambio, percibí su comentario muy temerario y hasta con cierta arrogancia.

Luego recordé que en la más reciente clase que les di a los alumnos de la Facultad de Medicina, les explicaba cómo cuando una persona emite un juicio, no tan solo intenta describir aquello que critica, sino que revela desde dónde emite tal juicio, revela el nivel de su plataforma. Así, lo que uno puede juzgar como «arrogante», quizá sea algo totalmente normal, pero visto «desde donde yo me encuentro parado», desde mi nivel de evolución de conciencia, desde mi talla intelectual, desde mi capacidad para entender, quiza «me parezca a mí», arrogante, sin serlo en verdad. Cuando juzgamos revelamos más de nosotros que de lo que criticamos. Dejo aquí este ArizaTip solo como regalo para el lector que se inicia en mi filosofía.

Alejandro Ariza | Blog, es una publicación apoyada por lectores. Para recibir nuevos artículos que puedas leer en su totalidad cada semana y apoyar mi trabajo reconociendo horas y horas de reflexión, análisis y escritura para ti, considera convertirte en suscriptor VIP de pago:

De esa manera, acto seguido, deliberadamente, suspendí mi juicio para escuchar con total y profunda atención, para permitirme aprender de verdad.

¡Quedé impactado! Fue asombroso.

Me impresinó sobremanera lo que escuché. Y sí, efectivamente, las palabras, el tejido entre ellas, los conceptos, el nivel de reflexión… no parecen de una persona, incluso, intelectual y muy bien preparada. Van más allá. Lo que se siente al escucharlas resuena en uno rebasando los límites de nuestro cuerpo, el que también se trastoca, por supuesto.

Escuché una canalización de Jesucristo (o un ser muy evolucionado) disertando acerca del poder del ayuno.

Me ayudó recordar que en mi vida he tenido acceso a libros donde ni aparecen los autores afirmando que prefieren no hacerlo para honrar a quien les dictó todo, y también afirman haber canalizado a Jesucristo, quien los usó para tan noble causa. Hasta donde sé, Un curso de milagros, así se escribió. Urantia es otro ejemplo de canalización de seres espirituales. Desde que yo era muy joven, los leí. Me trastocaron. Sí se siente «algo» cuando uno se adentra en esos textos. Son experiencias que no olvido.

En fin, regresando al tema, tomé nota de la disertación de ese peculiar orador, alcancé a grabar lo que dijo, escuché y volví a escuchar, una y otra vez, y es que cuando terminaba de oírlo, quería volverlo a hacer, por la sensación adictiva que dejaban en mí esas palabras. La piel se me erizaba en varios momentos. Y cuando eso pasa, es que está pasando algo a través de uno. Espero lograr explicarme. Si lo has vivido, seguro entenderás lo que acabo de decirte aquí.

Qué mejor que en esta época de Cuaresma te pueda compartir este invaluable tesoro que llegó a mí y que me ayudó a comprender, incluso ilusionándome, emocionándome, quizá por como nunca nadie ha explicado así, las implicaciones que tiene el ayuno, «según Jesucristo» (!!!).

Te compartiré esas palabras. Lee despacio. Te recomiendo que lo hagas en un lugar donde puedas estar totalmente concentrado y en absoluto silencio. ¡Siente!

Sin más, aquí están para ti esas palabras:

Suscríbete para obtener acceso


Descubre más desde Alejandro Ariza Z. | Blog

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

2 comentarios sobre “Cuando acallas tu cuerpo, escuchas a tu alma

Replica a Alejandro Ariza Z. Cancelar la respuesta