Ya clavaste el pico o estás en lo tuyo


Hace muchos años, muchos, era yo adolescente, escuché un refrán que decían mis papás con frecuencia:

«El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado y a los cuarenta no es rico, este gallo ya clavó el pico».

Cuando les pedía que me lo explicaran, sencillamente se remitían a decir, con un pulgar hacia abajo, que quien no logra ciertas cosas a cierta edad, ya no lo hará. Ese refrán empezaba a ser como el Instagram de hoy para muchos, una deletérea comparación, la de un imperativo cronograma invisible. Lo peor de ese refrán es que, por lo que sé de psicoterapia, se podía llegar a sentir en el corazón algo así como:

«Si no haces y no logras lo que la sociedad, tu familia, espera de ti, no te querremos ni te aceptaremos. ¡Ánimo y mucho éxito!».

Y todo en pos de que tu familia desea que triunfes en la vida (con medidas de éxito, ¿según quién?). Creo que yo tenía unos 15 o 16 años cuando lo escuché por primera vez. Parece una tontería, pero me asustaban esos límites. Recuerdo perfecto cómo mi mirada se quedaba fija en el rostro de mi papá cuando me lo explicaba y ahí me quedaba como congelado por unos minutos. Luego, volvía en mí. Me consolaba que, cuando lo escuché por primera vez, todavía tenía tiempo de llegar a ser valiente y, por consiguiente, todo lo demás. Pero, pasó el tiempo…

Pasó el tiempo y, gracias a Dios y a mis lecturas y a mi personal interés en el desarrollo humano y a mi autoestima así incrementada y sostenida, tuve otro cronograma y no, no clavé el pico, pasó esto:

Suscríbete para seguir leyendo

Lee más contenido de este tipo suscribiéndote hoy mismo.


Descubre más desde Alejandro Ariza Z. | Blog

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Escribe un comentario